El
Municipio de El Carmen de Atrato fue fundado
por un grupo colonizador proveniente de Jericó
Antioquia, grupo dirigido por los esposos Luis
Agudelo Arroyave y Celedonia Ortiz, quienes
venían en búsqueda de caucho y
guacas dejadas por los antiguos pobladores del
municipio, los indígenas.
El nombre del
Municipio se debe a una promesa a la Virgen
del Carmen por la salud de una de las hijas
de los colonizadores y en honor al río
Atrato que cruza el territorio. Se ha aceptado
como fecha de fundación el 21 de junio
de 1874, desde esa fecha emigrantes de la región
Antioqueña fueron estableciéndose
en estas tierras.
En 1983, de
la municipalidad de Atrato, se creó el
distrito de El Carmen de Atrato, por medio de
una ordenanza que dispuso que este territorio
entrara a formar parte de la provincia de Atrato
del territorio de Chocó. El 16 de mayo
de 1905, por decreto nacional 457, que establece
nueva división política administrativa
de Colombia delimita la Intendencia del Chocó
y dentro de ella la provincia de Atrato de la
cual El Carmen todavía forma parte.
Por medio de
otro decreto en 1908, El Carmen fue anexado
al departamento de Jericó cuya existencia
terminó en 1910. Posteriormente la ley
65 de diciembre de 1909, dejó sin vigencia
a los departamentos de Quibdó y Jericó
y al primero, convertido nuevamente en intendencia
del Chocó en la provincia de Atrato.
El municipio
presenta una composición triétnica:
los mestizos descendientes de Antioqueños
y que conforman el grupo más representativo,
los indígenas que pertenecen al grupo
Emberá – Katios – Chamí,
que corresponden al 8.43% de la población
total del municipio, por último, las
comunidades negras que en número muy
reducido se han establecido en el casco urbano
del municipio.
Las comunidades
Indígenas asentados en estos territorios
a la llegada de los primeros colonizadores,
se sabe que eran tribus que habitaban al lado
del río Atrato, el río Habita
y la quebrada Arboleda, estas se encuentran
ubicadas en la zona llamada trocha o carretera
a Quibdó como son: Sabaletas, El Dieciocho,
El Lamento - ovejas, el Consuelo, Río
Playa, Mambual; Matecaña, Toldas, el
fiera y la Puría, y la Cristalina en
limites con Urrao y Quibdo. Estas comunidades
ya mezcladas con colonizadores se han dedicado
a la agricultura con cultivos como el maíz,
plátano y caña de azúcar.
El territorio
Carmeleño, es un sin fin de montañas
exuberantes y vertedoras de claras aguas en
toda su extensión, conformado por veredas
de singular belleza de gente amable, noble con
trabajadores y trabajadoras incansables y con
paisajes que invitan a la contemplación
de la belleza natural del municipio.
Nuestro municipio
tiene gente emprendedora, calidad, humilde y
sencilla dispuesta a brindarle lo mejor de si.